Dos sustancias químicas que suenan similares: el silicato de sodio y el metasilicato de sodio, a menudo causan confusión entre los compradores. Comparten un origen común pero difieren en composición, alcalinidad y casos de uso ideales. A continuación se muestra una clara comparación lado a lado.
Diferencias químicas
El silicato de sodio es una familia de compuestos con la fórmula Na₂O·nSiO₂, donde n puede variar de 1 a aproximadamente 3,8. La proporción de sílice a soda varía según el grado.
Metasilicato de sodio es una sal específica, completamente neutralizada, con la fórmula Na₂SiO₃, o escrita como Na₂O·SiO₂; en otras palabras, una proporción de 1:1. Es el miembro más simple de la familia de los silicatos y generalmente se vende en formas hidratadas: pentahidrato (Na₂SiO₃·5H₂O), nonahidrato o anhidro.
Alcalinidad y solubilidad
- El metasilicato de sodio es más alcalino y tiene un pH más alto cuando se disuelve, normalmente entre 12 y 13,5.
- El metasilicato se disuelve rápida y completamente, incluso en agua fría, y no deja residuos vítreos.
- Las soluciones líquidas de silicato de sodio son más suaves y pueden ser más viscosas según el módulo.
Donde cada uno funciona mejor
¿Cuál deberías comprar?
Hágase dos preguntas. Primero: ¿necesita alcalinidad máxima y solubilidad instantánea? Elija metasilicato. Segundo: ¿necesita viscosidad ajustable, comportamiento vinculante o defloculante? Elija silicato de sodio. Si no está seguro, describa su proceso al proveedor y solicite una muestra de cada uno.
Preguntas frecuentes
¿Se pueden sustituir entre sí?
Solo con precaución y reformulación. Se comportan de manera diferente en cuanto a pH, solubilidad y viscosidad, por lo que la sustitución suele requerir un ajuste de dosis.
¿Es el metasilicato más caro?
Por tonelada, el metasilicato suele ser más costoso porque es un producto refinado y neutralizado, pero es posible que se necesite menos por aplicación.